lunes, 15 de noviembre de 2010

Teoría del por qué de las canciones tristes.

             Tengo que decir que es curiosa la razón por la que en momentos difíciles, tristes, melancólicos... sentimos la necesidad de coger nuestro reproductor de audio, y escuchar esa canción que nos transmite sentimientos negativos, pesimistas en vez de aquella que tiene unos valore más positivos, alegres para intentar animarnos. Ejemplo de esto es que cuando vivimos un rechazo amoroso, una pérdida de alguien importante... nos pasamos días o meses escuchando el repertorio de baladas que en situaciones normales de la vida cotidiana, tenemos guardadas en el fondo de una armario, o al final de las listas de reproducciones. Es cierto que hay excepciones, pero a quien más o quien menos,alguna vez le ha ocurrido. 


  Tras varios días reflexionando sobre el asunto he llegado a alguna conclusión, pero la verdad es que no las tengo totalmente claras. A mi parecer, en primer lugar, diría que debido al sentido existencial que tiene la persona, siente la necesidad de afrontar sus adversidades de una manera exageradamente emocional conforme a la intensidad de la situación. Un ejemplo de esta cualidad humana puede ser la celebración de rituales funerarios tras la muerte de un miembro de una comunidad, dichos rituales a mi opinión intensifican el dolor de la muerte que ya por si sola es bastante dura. Otra razón que debo mostrar en mi opinión, es la identificación por nuestra parte con los valores que ésta da. Por ejemplo, How could this happen to me de Simple Plan la asociamos a una pérdida (En la canción se muestra un llanto estremecedor por parte de un joven que pierde a su novia en un accidente de tráfico mientras ésta le es infiel. Él se encuentra tirado literalmente cerca del accidente, totalmente indefenso, profundamente enamorado de ella y culpándose de lo sucedido. Y por si aún no fuera poco pierde todas las ganas de vivir.). En ese momento que nosotros perdemos a alguien probablemente si disponemos de esa canción y nos gusta la escuchemos más de una vez. Lo que dudo que a nadie se le pasaría de la cabeza en ese momento es ponerse a escuchar la canción del verano (dicha canción suele tener unos cánones y valores bastante contrarios a la otra). Por último tengo que decir que "el comportamiento del ser humano es uno de los mayores misterios en este mundo", y como pasa en otras muchas situaciones, no solemos adoptar la postura más lógica.        

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