En cierta medida, la posición del crítico, ya sea un profesional o un mero aficionado, goza de unos ciertos privilegios. Privilegios que tienen un peligro de acabar respaldando a esas críticas, que sin previa reflexión, pueden acabar dañando a ese colectivo de personas que se sienten identificadas con el objeto a crítica, o a ese mero objeto a criticar. Tomando conciencia en ello, y previa reflexión, me dispongo a hablar de la forma más sincera posible, analizando la repercusión que tiene hoy día un famoso cantante de la factoría Disney.
Por Christian Rodil Navia:
¡A donde vamos a llegar por este camino! Yo me pregunto si realmente es esto lo mejor. Me refiero a esto, a la cantidad de fans que echan su futuro por la borda, prácticamente interesándose solo sobre tal tipo o tal grupo que no conocen, y como ejemplo, el fenómeno social que está causando el cantante que voy a analizar.
No hace falta investigar, ya que por sí solo, hoy, uno se da cuenta de la cantidad de fans que arrastra Justin Bieber. ¿Pero es un seguimiento sano? La respuesta claramente es no. Son muchas esas chicas ( y me refiero a chicas, porque se da más que en ellos) las que afirman que su mayor deseo en la vida es conocer a dicho cantante. Y ahí va mi pregunta. Es normal, que una chica de 15 años, la única ambición que tenga, sea la de conocer a alguien, que solo ha oído hablar de él a través de medios que se sustentan por el consumismo de tales productos como puede ser este cantante. Quien responda que si, voy a afirmar que está gravemente equivocado. Y anticipo que la respuesta "cada uno hace con su vida lo que quiere" no tiene fundamentos acatables, ya que es lo que vulgarmente se llama una respuesta fácil. En realidad, una sociedad se sustenta en la productividad de sus miembros. Si los miembros de una sociedad no participan en ella como integrantes y solo como estorbos que hay sustentar, se producen grandes desequilibrios o trastornos.
Recientemente me he encontrado con cientos de páginas en las redes sociales más importantes a nivel nacional, donde tanto se podía llegar a glorificar a dicha figura como a desacreditarla de un modo bastante agresivo. Pero sobre todo, se puede ver claramente una guerra de fans de Bieber contra metaleros*, y una gran mayoría de personas que según ellos "les dan asco tales fans"; o viceversa. Y mi opinión es que... "niñas, realmente de un modo o otro, os lo estáis buscando... No se puede ir por la vida glorificando a un cantante y desprestigiando a todo con unos valores o características contrarias, no se puede pensar las 24 horas del día en una persona que (os pongáis como os pongáis no conocéis), ni tampoco creer las mentiras que continuamente se publican en revistas dirigidas a adolescentes donde cada entrevista esta supermeditada antes de hacerse. Otro aspecto es que no se le puede llamar inculto a quién por no saber pronunciar bien Bieber, cuando en la misma frase en que se lo llama se añade un "jilipollas". Y por último, las críticas negativas no se afrontan respondiendo con esta frase "Lo que te pasa es que le tienes envidia".
Por último quiero señalar, que aunque no haya criticado el trabajo musical de Justin Bieber (Porque es otro tema a parte) tengo que señalar que: no es el artista más seguido, ni con más discos vendidos, ni más visto en youtube, ni que más gente reúne en un concierto. Estos aunque son factores superfluos me veía en la obligación de ponerlos para que se dieran cuenta las fans de estas afirmaciones no contrastadas.